Soy quien llama al viajero
ningún dios durmió en mi presencia
cuando viajaba vi hombres inmóviles, borrachos
inextinguibles heridas
cuyo fondo mueve algo más que peces y algas
porque allí están las raíces del mundo
la cárcel y los absurdos son un lunes junto a epitafios
cuando la duda se dirige a mí por mucho tiempo
y soy
solo tierra vacía
que siempre guarda un poco de ciudad
soy mujer sin una mano de hondura
cierro las puertas el castillo cierra la ciudad
las mejillas
el bar que juega al exceso a la no boca que cae en la meta-abstracción
pero
esa espesura es solo cal y oficio
solo un caballo desbocado de soledad
que vio una cobra y perdió la cabeza.


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